domingo, agosto 21, 2005

21 de Agosto – Episodio 2

Partido de fútbol que resulto parecido a un set de tenis, amigos en casa y teléfonos que no sonaban era lo que había hasta ese momento. Por suerte el teléfono sonó y me avisaba de tu llegada. Corrí a buscarte como loco y en el trayecto a casa me contás la anécdota de un amigo en común que piensa que somos novios. Será vidente o se la habrá visto venir? Fue muy chistosa pero hasta ese momento no había nada por más que venía sintiendo cosas desde hace tiempo.

Salimos de casa a pesar de mis pocas ganas y terminamos en el mismo lugar de siempre que hemos llamado nuestro lugarcito preferido. Quién sabe porque siempre que salimos terminamos ahí. Elegimos día de lluvia pero nunca voy a olvidar ese tremendo día de sol para mi corazón. Los besos iban y venían como la semana anterior pero ninguno de los dos se animaba a más.

Hasta que te acercaste muy lentamente y dije a voz que no pudiste oír “basta” y corrí mi cara y mis labios rozaron los tuyos. Aquel ‘desubicado’ pudo haberme traumado para siempre sino fuese por que te hayas dado cuenta que me puse mal porque hasta ese instante creí que lo mejor iba a ser alejarme, ya que ‘aparentemente’ no sentíamos lo mismo. Mi corazón muchas veces me dijo que sentíamos lo mismo pero muchas otras no. Por suerte me notaste mal, con ganas de llorar, y seguiste tu juego (por llamarlo de algún modo) de besos. Es ahí donde me di cuenta que sentíamos lo mismo y un cosquilleo hermoso comenzó por todo mi cuerpo cuando te besé por primera vez. Ese día me di cuenta que sos la personita que me merezco, la que como dijo un amigo quise siempre sin conocerte de esa forma y la que abrazaba sin tener. Nunca voy a olvidar ese 21 de agosto porque además de sentir esos cosquilleos que no sentía desde hace tiempo y en él cual duraron días, también me di cuenta que eras y sos la personita que necesito para ser feliz.

Facu